¿En qué se parece “el Muki” a un controlador aéreo?

Iritziak

“Un delincuente llamado «El Muki» aterroriza la comarca del Goierri” – EITB.com

“«El Muki» atemoriza al Goierri”.Diario Vasco

“«El Muki», […] atemorizó a los vecinos de Goierri” – Gara

Y diversos titulares alarmistas que hemos podido leer. (como curiosidad, esta democrática y normalizada página, donde confraternizan rojos, verdes, azules, marrones, negros y también aspirantes a mamporrero en general).

Y el “sentimiento de indignación popular” que ha generado.

Y la movilización de las “autoridades locales” exigiendo más seguridad.

Y…

Es lógico que te agarres un cabreo del nueve cuando una y otra vez eres víctima de robos en tu establecimiento. Es lógico que montes en cólera cuando te secuestran a ti o a tu hijo. Sería antinatural quedarse impasible, esperando sin hacer nada, y no remover cielo y tierra hasta solucionarlo.

Pero yo quería tocar otro aspecto de la cuestión.

Nos atemorizan y aterrorizan. Y bueno, razones hay para estar.. no sé si aterrorizado, atemorizado, indignado y no sé cuántas cosas más:

En efecto, llevamos unos años a vueltas con la Crisis. No sabemos muy bien qué es eso, pero parece algo así como un Tsunami, un Volcán, un Huracán, un Terremoto, una devastadora fuerza de la Naturaleza ante la que lo único que se puede hacer es rezar (los creyentes) y esperar a que pase a ver si hay suerte y sobrevivimos. En Goierri, la “Crisis” se ha llevado por delante unas cuantas empresas y docenas de puestos de trabajo, con la inseguridad y precariedad que eso conlleva para tantas familias del Goierri que ven mermar sus ingresos y ennegrecerse su futuro. Y los cientos de jóvenes goierritarras que ven que sus posibilidades de acceder al mercado laboral se reducen casi a cero, y los que lo consiguen lo hacen en condiciones de precariedad… Con la excusa de “La Crisis” la Patronal nos ha obligado a los y las trabajadoras de Gipuzkoa (Goierri barne) a realizar siete días de huelga para obtener un convenio que garantice unos mínimos a mas de 40.000 trabajadores que no tienen un pacto de empresa propio, y que por no tener, no tienen en la mayoría de los casos ni la posibilidad de defenderse, porque al que se mueve un poquito no se le renueva el contrato y chitón. ¿Estas trabajadoras y trabajadores no viven atemorizados? ¿Estos jóvenes con incierto futuro laboral.. ¿no viven atemorizados? Cuesta creerlo. A mí, al menos, me cuesta creerlo. Y encima te juegas la vida en el curro: que en un pueblo tan pequeño como Euskal Herria se produzcan una media de 135.000 accidentes laborales y más de 100 muertes al año es escandaloso, por no hablar de todas las trabajadoras y trabajadores que fallecen a causa de una enfermedad laboral o ven sus vidas truncadas por una incapacidad permanente o la amputación de alguno de sus miembros. Pero lo que raya en la indecencia es que a ninguna “autoridad” parece importarle. Esta lacra, este crimen planificado son accidentes. La vida es así. Mala suerte.

Y en medio de todo esto, esta “clase política” que padecemos, estos títeres de los intereses de la Banca y las grandes empresas corporativas, deciden que a grandes males, grandes remedios: MILES DE MILLONES DE EUROS que han salido en su inmensa mayoría del trabajo robado a los y las trabajadoras, se destinan a sanear la Banca provada. Para que luego declaren miles de millones de euros de beneficios sin el menor rubor. ¡¡¡EN PLENA CRISIS!!! Se ríen de nosotras en nuestras barbas, pero NO CREAN ALARMA SOCIAL. Estos delincuentes, estos parásitos sociales, ¿no nos cabrean? ¿Hemos asumido también que son un fenómeno natural, como los cataclismos? ¿Necesitamos de ellos para que todo vaya tirando y poder irnos a esquiar -o lo que sea- el próximo puente?

Así que nos limitamos a despotricar de ellos tomando un café, unas birras, un vinito, y de pronto…ZAS, oye, que no te vas a poder ir de puente porque unos cabrones que además ganan mucho dinero han paralizado los aeropuertos. Hasta ahí podíamos llegar. A por ellos, a lincharlos, y a felicitar al gobierno y su profeta RuGALcaba, a quien jamás le ganarán un pulso, ni siquiera cuando condenan a unos torturadores a quienes defendió a capa y espada por su honor y por su vida.

A nadie parece importarle que privatizarán los aeropuertos. Quizá no lo sabéis, pero esto de privatizar es un verdadero chollo. Es la purga del tío Benito de la Economía. De la economía de la Banca y los empresarios, por supuesto. Cojo un servicio que más o menos funciona bien, pago cuatro perras por él, impongo condiciones draconianas de trabajo, elimino personal y hala, a sacar unos cuantos miles de millones de beneficio, que en unos años, cuando la cosa se vaya a pique, nos declaramos en quiebra, y el “Estado” (que en estos casos sí que somos nosotras), a pagar los “costes humanos” vía Plan Especial de Recuperación, ERE, o el nombrecito mágico que quieran inventarse. Yo no sé vosotras, pero yo me lo pensaré muy mucho antes de coger un avión.

Y ahora que el Estado ha demostrado a sus ciudadanos que sabe protegerlos de esos controladores aéreos, delincuentes traidores a la patria, llega la hora de aplicar otra medida más golosa: La Reforma de las Pensiones. Ya está convocada una Huelga General en EH por la mayoría Sindical, pero fuera de aquí no parece que en el Estado español vaya a haber un gran revuelo, salvo contaditas excepciones. Para eso están CCOO y UGT, que llegarán a un bonito acuerdo, tan de su estilo, para que sin “costes humanos” vaya colando el retraso en la edad de jubilación, los mínimos exigibles para jubilarse (O sea, primero nos impiden trabajar hasta los treinta y tantos, y luego nos exigen trabajar hasta los 70!!!), la ampliación de los períodos computables, la reducción de la cantidad a percibir…

Aterrados, atemorizados, cabreados… y más que tendremos que estar… No hay gobierno ni policía que nos vaya a librar de todo esto. Al contrario, su función es mantener este estado de cosas. Por eso, hay sobradas razones para organizar algo más que una manifestación para cambiarlo, debemos organizarnos a todos los niveles COMO PUEBLO. Y combatir al verdadero enemigo, que está cada vez más preocupado con la nueva iniciativa política de la izquierda abertzale. Y que ni el efecto Maki, ni el efecto controladores aéreos, nos alejen de nuestra verdadera lucha.